
Salida temprano y regreso el mismo día, sin hospedaje. El equipo se va lejos de verdad y aún así duerme en su casa.
Lo que compra son doce horas: cabe una metodología completa sin partirla a la mitad, y el traslado y la comida dejan de ser el problema que recorta la dinámica. En un Tribe Day de cinco horas, el reloj manda; aquí no.
Es el escalón natural cuando el equipo ya vivió un Tribe Day y se quedó con ganas de más, o cuando la sede que quieres queda demasiado lejos para ir y volver en cinco horas.
Y no hay una sola manera de llegar a doce horas. Puede ser manejar más lejos a un destino que valga el viaje. Puede ser que la comida dure cinco horas en lugar de dos, porque ahí es donde el equipo habla. Puede ser sumar actividades, o correr la metodología en dos bloques en vez de uno. Se arma con lo que tu equipo necesita, no eligiendo de una lista cerrada.



Todo lo que le puedes sumar
Transporte, alojamiento, convivio, fotografía y video, souvenirs y servicio médico entran en la misma propuesta. No se contratan aparte.
