
Comer con el artista
Antonio Álvarez come con el grupo en El Mural de los Poblanos y les explica cada uno de sus murales.
Se suma a Vida y Arte Conventual en Puebla y cambia una parada del día: en lugar de comer en El Mural de los Poblanos, el grupo come ahí con el pintor Antonio Álvarez, que les explica el significado de cada uno de los murales que pintó.
Comer bajo un mural mientras quien lo pintó lo cuenta no es una parada más: es la razón de pagar la diferencia. El resto de la jornada no cambia —el desayuno en el claustro, la plática de cocina conventual, Santa Mónica y el taller en Cholula siguen igual—, y por eso esto se cobra aparte y no como otro paquete.
El costo de la comida de Antonio Álvarez va incluido. La del grupo se paga aparte, en el restaurante.
Laura Aguirre







