
Flor de Jaguar
Alimentación consciente que se monta donde sea. Su catering, sus estaciones de recarga y sus kits.
Flor de Jaguar es de los pocos proveedores que no dependen de una cocina fija: monta donde ocurra la experiencia, incluidas las sedes donde no hay servicio propio.
Su cocina es de alimentación consciente, no de dieta. Power balls de dátil y almendra, tés que se vuelven agua fresca, tablas de queso de cabra con higos: comida que sostiene una jornada larga sin que a media tarde el equipo esté dormido.
Lo suyo se arma por momentos, no por comidas. En un Overnight en Africam eso fueron cuatro: snacks con café a las tres, hidratación durante el recorrido de elefantes y jirafas a las cinco, tabla de carnes y quesos a las siete y media, y brunch en Boscata a la mañana siguiente.







